Franz Ferdinand en el Luna Park: la receta perfecta

Categorias: Rock

Fotos: Leo Liberman

Riffs tarareables……300 gramos Hits radiales……6 unidades Lala-lás……una cucharada sopera Elegancia británica……a gusto Beats bailables……400 gramos Virtuosismo……cantidad necesaria

Franz Ferdinand conoce la receta. Alex Kapranos, como todo buen chef aficionado y degustador entrenado, conoce el procedimiento y también sabe que, para ser efectiva, toda receta necesita de un ingrediente secreto.

En su segunda visita a la Argentina y su segundo show en el Luna Park, Franz Ferdinand supo saciar por segunda vez a ocho mil personas. No hubo entrada para este menú que fue directo al plato principal. La tríada “Bite Hard”, “The Dark of The Matinée” y “Do You Want To” marcó la tendencia de todo el setlist: un recorrido up-tempo, repleto de golpes de efecto, a través los mejores temas de los tres discos del cuarteto. Kapranos, como anfitrión perfecto -pocas palabras, mucha presencia y esa voz-, lideró este banquete musical que recurrió mucho al hit-bailable (no faltaron “Take Me Out” ni el himno de Tonight, “Ulysses”, con el guitarrista Nick McCarthy en sintetizadores) pero que también hizo uso de toda su artillería rockera y post-punk: beats marcados, melodías densas y oscuras (con “Michael” como ejemplo principal).

Quedó claro, con todo el estadio coreando sus lalás, gritando sus estribillos y tarareando sus riffs, que la clave de la saciedad en realidad reside del otro lado: más ávido de satisfacción, más propenso esté el público a nutrirse con estos sonidos, más probabilidades de éxito. Y el Luna Park, a pesar de sus defectos (no hay necesidad de explicar que ningún recital ahí termina de convencer a nivel técnico, ¿no”), demostró esa actitud. Hubo muchos “yeah, yeah”, “oh, oh, oh” y “eh, eh”, pautados desde arriba pero retroalimentados desde abajo del escenario.

En el comienzo, “Van Tango” representó el momento más funky -con McCarthy acompañando en la voz-; hacia el final, el más downtempo fue “Jacqueline” -en versión slow, Kapranos solito con su guitarra- pero antes, “Outsiders” había sacado de los esquemas a todos cuando la batería de Paul Thomson fue desmembrada y llevada hacia el frente del escenario para que los cuatro integrantes, armados con sus respectivas baquetas, se unieran en un increíble solo de percusión. De postre: dos infalibles. “This Fire” (piromanía bailable: “I´m gonna burn this city”) más “Lucid Dreams”, con su extendido, hipnótico y sónico solo de sintes. La digestión ya estaba asegurada, el promedio de duración de la saciedad, no.

Por Yamila Trautman

Saber mas...

Daddy Yankee inicia nueva temporada de Tunéame la nave


“El coche de un mexicano es como un integrante de la familia”. Es por eso que la reparación mecánica y estética de un auto puede cambiar la historia personal y laboral de su dueño.

Es bajo esta premisa que inicia hoy a la segunda temporada del programa Tunéame la nave, conducido por Daddy Yankee y Mauricio Hernández.

“Esta etapa está llena de cosas diferentes, vamos sobre los retos, los soñadores, cómo les cambiaría la vida si les arreglamos el auto como una motivación. Esta ocasión repararemos 12 automóviles, a diferencia de la primera temporada que arreglamos 11 y regalamos el 12, ahora no. Ya pensamos en la tercera etapa, en la que serán 14 autos”, explicó Mauricio Hernández en entrevista con Excélsior.

Las 12 historias, provenientes de diferentes partes de la República Mexicana, fueron elegidas de entre más de diez mil escritas por el público.

“Cuando ves los autos te vas para atrás, porque luego mandan la foto y no es igual, está peor. Tenemos un presupuesto que a veces se va por completo en la reparación, pero en realidad no buscamos el auto totalmente estropeado, sino la mejor historia en la que nos cuenten cómo te cambiaría la vida y qué te hace merecedor de que arreglemos tu coche”, detalló.

En tan sólo seis días se reparan los autos en el taller mecánico West Coast Customs, con la más alta tecnología y 20 expertos en la materia.

Saber mas...

Franz Ferdinand anticipa su recital

Categorias: Rock

Franz Ferdinand.

“Nuestro sonido no ha variado demasiado desde la primera vez que fuimos, así que va a ser un show poderoso”, adelanta Nick McCarthy, guitarrista y tecladista del cuarteto Franz Ferdinand, que toca el 12 de este mes en el Luna Park. “Les queremos dar un verdadero show de rock & roll, ya que esta gira para nosotros es muy especial. Queríamos hacerla desde el principio, pero fue difícil armarla.” Así, los duques de Glasgow vuelven a Buenos Aires después de cuatro años, con su primera gira sudamericana, que incluirá Colombia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y República Dominicana.

En su última visita, cuando talonearon a U2 en River y dieron un show solos en el templo del boxeo, venían en caliente, en plena onda expansiva después de dos álbumes consecutivos que fundaron las bases de una época (junto a The Strokes y White Stripes) en la que el rock recaratulado como indie-rock buscó en sus raíces los nuevos sonidos. Hoy, con un LP, Tonight: Franz Ferdinand, y un EP de reversiones de tinte dub titulado Blood, vuelven por más. “La primera vez que fuimos a Buenos Aires veníamos de Brasil y, a comparación, sentimos un ambiente de rock medio anarquista. Fue como un recital de punk rock”, rememoran ellos.

Con Tonight, el grupo emprendió una búsqueda sonora más electrónica, exprimiendo un poco mejor el recurso de teclados y sintetizadores. Y aunque no hayan conseguido mantener tan arriba la efervescencia con la que contaban hace unos años, la banda liderada por Alex Kapranos le hizo un suave lifting a su sonido sin perder su esencia de canciones envasadas en cambios de tempo y riffs de guitarra. “Los nuevos temas funcionan tan bien en la audiencia como los viejos, generan un clima bolichero”, atestiguan ellos. “Pero en la lista estarán también las canciones que la gente quiere escuchar; no vamos a tocar sólo el último disco”, explica McCarthy, remarcando que los remixes que componen el último EP de la banda, Blood, no serán parte de la lista: “De los remixes a veces usamos el de Erol Alkan de «Do You Want to» para los shows y algunos recursos, pero no mucho más”, dice.

Los FF se muestran excitados por volver a estar tierras, y documentar la experiencia sudamericana, aseguran, les resulta elemental. “Contamos con un equipo de filmación que registrará el tour para nosotros, lo que nos va a permitir estar más cerca de los fans. Si está bueno, quién sabe qué destino pueda tener eso”, dicen. Sin embargo, la puesta será austera, casi por una cuestión ideológica: “No nos gusta que la gente mire una pantalla. Es como si estuvieran viendo televisión en lugar de un show en vivo”, aseguran.

En esta primera mitad del año, con una gran mayoría de visitas internacionales con tickets a precios prohibitivos, Franz Ferdinand inicia la temporada en estadios cubiertos con una grata sorpresa: las entradas son relativamente accesibles (desde 90 pesos y campo a 150, el mismo precio que las de Charly García). Así, los cuatro duques (que estuvieron ocupados componiendo un tema para la banda de sonido de la nueva película de Tim Burton, Alicia en el país de las maravillas) ponen en claro: “No podemos pronosticar cómo va a salir el show, pero tomamos cada presentación como lo que es: rock & roll. Además, la lista de temas la armamos diez minutos antes de salir a tocar. Nos sentimos muy seguros y ya nos conocemos mucho. Sabemos exactamente qué es lo que va a hacer la otra persona. Lo que podemos asegurar es que queremos llevarlo al máximo, al tope de lo posible. Y nos hemos vuelto muy buenos en eso”.

Por Gonzalo Chaves

Saber mas...

Page 5 of 9« First...34567...Last »